domingo, 12 de agosto de 2018

ALGO DE PABLO NERUDA

Muere lentamente quien no voltea cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos. 
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en si mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien se pasa con los demás, quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no pregunta un asunto que desconoce o no responde cuando indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que
conquistemos una espléndida felicidad.
Depende de como lo vivamos…
Si te vas a calentar, que sea al sol.
Si vas a engañar, que sea a tu estómago.
Si vas a llorar, que sea de alegría.
Si vas a mentir, que sea la edad.
Si vas a robar, que sea un beso.
Si vas a perder, que sea el miedo.
Y si existe hambre, que sea de amor.
Si es para ser féliz…
 ¡¡¡Que sea todo el tiempo!!!
  Pablo Neruda
SALUD INTEGRAL

sábado, 11 de junio de 2016

UNA FLOR



    
Había una joven muy rica, que tenia todo: un marido maravilloso, hijos perfectos, un empleo donde le pagaban muy bien, una familia unida.
Lo extraño es que ella no conseguía conciliar todo eso, el trabajo y los quehaceres le ocupaban todo su tiempo y su vida estaba mal en algunas áreas. 
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Si el trabajo consumía mucho tiempo, abandonaba a sus hijos, si surgía algún problema, ella dejaba de lado a su marido… Y así  las personas que ella amaba eran siempre dejadas para después…

Hasta que un día  su padre, un hombre muy sabio, le dio un regalo: una flor muy cara y rarísima, de la cual había apenas un ejemplar en todo el mundo. Y le dijo:




“Hija, esta flor te ayudara mucho mas de lo que tu te imaginas! Únicamente necesitas regarla y podarla de vez en cuando, ocasionalmente conversa un poco con ella, y ella te dará a cambio ese perfume maravilloso y las más lindas flores.”

La joven la recibió emocionada, pues la flor era de una belleza sin igual. Mas el tiempo fue pasando, los problemas surgían  el trabajo consumía todo su tiempo, y su vida, que continuaba confusa, no le permitía cuidar de la flor.

Ella llegaba a casa, miraba la flor y aun estaba ahí, no mostraba ningún signo de debilidad o muerte, siempre, linda, perfumada. Entonces ella pasaba sin prestarle mas atención.

Hasta que un día, sin mas, la flor murió  Ella llegó a casa y se llevó un susto! Estaba completamente muerta, sus raíces estaban resecas, sus flores caídas y sus hojas amarillas. La Joven se hecho a llorar y le contó a su padre lo que había acontecido.

Su padre entonces respondió: 

“Imaginé que eso ocurriría ,y no puedo darte otra flor, porque no existe otra igual a ella, era única, así como tus hijos, tu marido, tus amigos y toda tu familia.


Todos son bendiciones que el Señor te dió, pero debes aprender a regarlos, podarlos y dar atención a ellos, pues así como la flor, los sentimientos también mueren. Tu te acostumbraste a ver la flor viva, siempre florida, siempre perfumada, y te olvidaste de cuidarla. Cuida a las personas que amas!”

Y tu? ¿Cuidas de las bendiciones que Dios te ha dado?
Hija Protege esta flor, pues forma parte de las bendiciones del Señor: El nos las dá, mas nosotros somos lo que debemos cuidar de ellas.

domingo, 12 de octubre de 2014

NO HAY QUE TEMER
Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mi mismo. Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento. Temía lo que la gente opinara de mí, hasta que me di cuenta de que de todos modos opinarían de mi. Temía que me rechazaran, hasta que entendí que debía tener fe en mi mismo.

Temía al dolor, hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.

Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.

Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.

Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.

Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi mismo.

Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.

Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más.

Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.

Temía al cambio, hasta que vi que aún, la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.

Hagamos que nuestras vidas cada día tengan mas vida y si nos sentimos desfallecer no olvidemos que al final siempre hay algo más.

HISTORIA CHINA: EL AMOR Y LA HONESTIDAD

Se cuenta que allá para el año 250 a.C., en la China antigua, un príncipe de la región norte del país estaba por ser coronado emperador, pero de acuerdo con la ley, él debía casarse.

Sabiendo esto, él decidió hacer una competencia entre las muchachas de la corte para ver quién sería digna de su propuesta. Al día siguiente, el príncipe anunció que recibiría en una celebración especial a todas las pretendientes y lanzaría un desafío.

Una anciana que servía en el palacio hacía muchos años, escuchó los comentarios sobre los preparativos. Sintió una leve tristeza porque sabía que su joven hija tenía un sentimiento profundo de amor por el príncipe.

Al llegar a la casa y contar los hechos a la joven, se asombró al saber que ella quería ir a la celebración. Sin poder creerlo le preguntó:
- ¿Hija mía, que vas a hacer allá? Todas las muchachas más bellas y ricas de la corte estarán allí. Sácate esa idea insensata de la cabeza. Sé que debes estar sufriendo, pero no hagas que el sufrimiento se vuelva locura. Y la hija respondió:

- No, querida madre, no estoy sufriendo y tampoco estoy loca. Yo sé que jamás seré escogida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos por algunos momentos cerca del príncipe. Esto me hará feliz."

Por la noche la joven llegó al palacio. Allí estaban todas las muchachas más bellas, con las más bellas ropas, con las más bellas joyas y con las más determinadas intenciones.

Entonces, finalmente, el príncipe anunció el desafío:
- Daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que me traiga la flor más bella dentro de seis meses será escogida por mí, esposa y futura emperatriz de China.

La propuesta del príncipe seguía las tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de cultivar algo, sean costumbres, amistades, relaciones, etc.

El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenía mucha habilidad en las artes de la jardinería, cuidaba con mucha paciencia y ternura de su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía como su amor, no tendría que preocuparse con el resultado.

Pasaron tres meses y nada brotó. La joven intentó todos los métodos que conocía pero nada había nacido. Día tras día veía más lejos su sueño, pero su amor era más profundo.

Por fín, pasaron los seis meses y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación la muchacha le comunicó a su madre que sin importar las circunstancias ella regresaría al palacio en la fecha y hora acordadas, sólo para estar cerca del príncipe por unos momentos.

En la hora señalada estaba allí, con su vaso vacío. Todas las otras pretendientes tenían una flor, cada una más bella que la otra, de las más variadas formas y colores.

Ella estaba admirada. Nunca había visto una escena tan bella. Finalmente, llegó el momento esperado y el príncipe observó a cada una de las pretendientes con mucho cuidado y atención. Después de pasar por todas, una a una, anunció su resultado.

Aquella bella joven - la del vaso vacío - sería su futura esposa. Todos los presentes tuvieron las más inesperadas reacciones. Nadie entendía por qué él había escogido justamente a aquella que no había cultivado nada.

Entonces, con calma el príncipe explicó:
- Esta fue la única que cultivó la flor que la hizo digna de convertirse en emperatriz: la flor de la honestidad. Todas las semillas que entregué eran estériles.

Si para vencer, estuviera en juego tu Honestidad, entonces pierde. Así, serás siempre un Vencedor.

miércoles, 9 de abril de 2014

102.247 DOCENTES PODRÁN SOLICITAR SU RECATEGORIZACIÓN

El docente ecuatoriano ahora tiene más facilidades para ascender de categoría en el Magisterio Nacional. El ministro de Educación, Augusto Espinosa, explicó hoy, en rueda de prensa, que el maestro tiene dos maneras de ubicarse en una categoría superior del escalafón.
La primera es el ascenso ordinario, el cual se lo lleva a cabo cada cuatro años y con el cumplimiento de los requisitos de ascenso para cada categoría, estipulados en el Reglamento General a la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI).
La segunda es la recategorización, la cual se realiza mediante una solicitud que debe ser remitida al Ministerio de Educación (MinEduc). La recategorización la podrá hacer una sola vez durante la carrera docente.
Los 102.247 docentes con nombramiento que forman parte del Magisterio Nacional podrán enviar el requerimiento para la recategorización desde el 5 de mayo hasta el 13 de junio del presente año. Para ello, deberán ingresar o actualizar sus datos en el Sistema Informático del MinEduc (SIME).
El titular de esta cartera de Estado explicó los requisitos que los docentes deberán tomar en cuenta antes de solicitar su recategorización:
1.- Tiempo de servicio: Se considerará el cargo de Docente o Directivo dentro del sector público, fiscomisional o particular.
2.- Desarrollo profesional: Durante los últimos cuatro años el docente debe acreditar una de estas tres opciones:
  • 330 horas de cursos de formación continua o posgrado certificados por Instituciones de Educación Superior (IES) en Psicopedagogía, Ciencias de la Educación o áreas disciplinares afines al área de desempeño.
  • Publicaciones en revistas indexadas
  • Desarrollo de proyectos de innovación pedagógica
3.- Títulos académicos: Títulos profesionales emitidos por IES nacionales o extranjeras reconocidos por la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt). A partir de la categoría D, el Reglamento a la LOEI exige que los títulos de posgrado sean relacionados a educación.
4.- Evaluación del desempeño: Evaluaciones oficiales realizadas por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineval). Si no han sido evaluados por esta entidad, se utilizará la evaluación inmediata anterior.
“Iniciamos un proceso serio de recategorización. Con estas acciones garantizamos que, en enero del 2015, todos los docentes que hagan su solicitud de recategorización (y en esa solicitud cumpla con los requisitos establecidos), sean ubicados en categorías superiores. Esto es parte de la consolidación de nuestra planta docente”, afirmó Espinosa.
Una vez analizados y validados los requisitos, el MinEduc remitirá la lista de docentes que podrán ascender en el escalafón desde el 16 de junio hasta el 30 de septiembre del presente año.
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Por otra parte, el ministro señaló que, en la actualidad, el docente ecuatoriano tiene el salario más alto de inicio de carrera, ya que quien ingresa con título de licenciatura a la categoría G percibe un sueldo de 817 dólares. “La remuneración de los docentes cuando ingresan al Magisterio es, probablemente, una de las más altas en el país”.
Para este proceso de recategorización, que forma parte de la transformación educativa, el Estado invertirá un total de 105 millones de dólares.

sábado, 8 de marzo de 2014

PARA TI MUJER

¿Qué hay de malo, en querer cuidar a una mujer, si ella te cuida a ti? Las mujeres tienen fuerzas y capacidades que asombran a los hombres.
Ellas, se encargan de los niños, pueden sobrellevar penas y situaciones muy “pesadas”, sin embargo tienen espacio para la felicidad, el amor y la alegría.
Ellas sonríen cuando quieren gritar, cantan cuando quieren llorar, lloran cuando están contentas y ríen cuando están nerviosas. Pero al mismo tiempo que tienen toda esa fortaleza interior, son capaces de esperar impacientes una llamada de teléfono de su esposo o de sus hijos, sólo para oír sus voces y saber que llegaron sanos.
Las mujeres tienen cualidades especiales, por eso siempre se ofrecen para buenas causas. Son voluntarias en hospitales, llevan comida a los necesitados, trabajan como niñeras, amas de casa, abogadas y solucionan problemas entre niños y vecinos. Además se adaptan a lo que sea necesario, por eso usan trajes, vaqueros, uniformes y minifaldas.
Las mujeres recorren largos caminos para conseguir la mejor escuela para sus hijos y la mejor atención para la salud de su familia.
Ellas no aceptan un "no" como respuesta cuando están convencidas que hay una solución. Saben perdonar.
Son extremadamente sensibles e intuitivas y los hombres no acaban de entender por qué ríen o lloran ante un nacimiento o un matrimonio. Sin embargo hay más, esa sensibilidad e intuición también les permite saber que un abrazo, un beso y decir te amo en el momento oportuno, puede sanar un corazón roto.
Una mujer puede lograr que una mañana, una tarde o una noche romántica sean inolvidables. Las mujeres vienen en todos los tamaños, colores y formas; viven en casas, palacios  o cabañas. Ellas corren, caminan, pueden usar un automóvil tanto como una computadora.
Las mujeres tienen mucho qué decir y mucho para dar. El corazón de las mujeres hace girar el mundo. Y a cambio, todo lo que ellas esperan es un abrazo, un beso o una caricia.
El amor que ella entrega apasionada e inocentemente al hombre a quien ama, es el mismo que le impulsa a cuidar a su amado cuando está enfermo o simplemente prepararle una taza de té en las frías noches de invierno.
La belleza de una mujer no está en la ropa que lleva, en su figura o en la forma en que se peina. Si quieres descubrirla, tendrás que mirarla a los ojos, que es la puerta de su corazón, donde reside la esencia de su alma. La belleza de una mujer aumenta con el paso de los años.
Comparte este mensaje con tus amigos, para que sepan reconocer una verdadera mujer cuando toque a su puerta y no la dejen ir.
 José Luis Prieto

miércoles, 5 de marzo de 2014

BUSCANDO LA EXCELENCIA


La excelencia no tiene límites de velocidad y para eso se requiere libertad, decisión, voluntad e inteligencia. La libertad se considera como el centro de la vida humana y al utilizarla adecuadamente equivale a perfeccionar tu calidad de vida.
Un ser humano excelente es aquel que influye en los demás y que busca siempre el bien para él y para los que le rodean. La excelencia es saber amar, saber ser amado y ver siempre las cualidades de las otras personas, buscando constantemente su bienestar. La excelencia es saber servir y apoyar con placer a los demás, porque entre todos se puede encontrar una mejor forma de hacer las cosas.
Cuando una persona es excelente quiere decir que es un privilegiado como ser humano porque está en desarrollo constante. Ser excelente es saber comunicar paz a los demás, aprovechar puntos de oportunidad y transformar dificultades en acciones positivas, pero no hacer por otros lo que estos pueden hacer por sí mismos. Un ser excelente sabe proteger sin asfixiar, sabe guiar sin imponer, sabe motivar a los que están a su cargo para que también puedan desarrollarse.
La excelencia es saber construirse sólidamente como ser humano, con piezas de calidad como los buenos principios y los valores. El hombre y la mujer que viven con excelencia poseen, entre otras cosas, las siguientes características: Intuición y alegría, claridad en sus propósitos, originalidad, responsabilidad y libertad. Un ser humano excelente construye a otros, soporta el rechazo, no se frustra, mejor aún, le da sentido a la vida, es equilibrado en su pasión y responde con la razón.
La excelencia es abundancia.  
La persona excelente sabe reír y disfrutar de las cosas bellas que abundan en la vida. Por ser intuitivo, sabe relacionar grandes realidades, tiene una visión amplia y adelantada acerca del futuro. El ser excelente es inventor y creativo, pero sobre todo, promueve el surgimiento de grandes hombres, de nuevos valores y de cambios históricos.
La excelencia personal para sobresalir.
La excelencia personal se define como una manera de vivir, una actitud mental y un pensamiento inclinado a solucionar cualquier problema, la excelencia se refiere a ser cada vez mejor. En otras palabras se puede definir como la manera en que el individuo desarrolla gran parte de su potencial, sin perder tiempo en buscar excusas o razones para demostrar que algo no se puede hacer.
El único camino para lograr convertir nuestra riqueza potencial en real es precisamente a través del trabajo intenso y de calidad. Todo individuo que tome conciencia de lo que es, siente, piensa, hace, desea y dice, está en un darse cuenta de sí mismo, y de lo que le rodea, lo que importa es el ser y no el deber ser, esto involucra el auto concepto y el autoestima.
Haciendo hincapié en estos últimos por creer que son los que convierten a una persona normal en excelente:
-  Con criterios propios para buscar la verdad, asumirla y no ser manipulados por otros
-  Con voluntad firme para alcanzar lo que se propone.
-  Con optimismo para afrontar las dificultades.
- Con deseo de superación personal
- Con respeto al pluralismo para ser íntegros
- Con autoestima para creer en si mismo
- Con actitud positiva hacia lo que les  rodea
- Con valores humanos justicia, solidaridad
- Con capacidad crítica hacia lo que la sociedad les ofrece
El autoestima positiva es la base de la excelencia.  
Un autoestima positiva es el ingrediente base para que un ser humano pueda llegar a ser excelente. Dos características importantes del autoestima positiva son la dignidad y la capacidad de hacer las cosas de la mejor manera.
Los seres humanos excelentes poseen muchas características valiosas, pero el autoestima es un elemento característico de los que son excelentes. Puede pensarse que las personas excelentes son seres superiores, pero en realidad no es así, lo que pasa es que poseen un autoestima elevada, se sienten muy seguros de si mismos y capaces de concretar lo que tienen en mente.
 La excelencia se construye  
En la vida todo es posible y naturalmente alcanzar la excelencia no es una excepción. ¿Piensas que las personas excelentes nacieron así?, por su puesto que no, la excelencia se construye sobre la base de un mejoramiento personal continuo. Parte de sus ingredientes son:
La autoestima positiva, la responsabilidad, cambiar un bien por un bien mejor, sólidos valores personales, pensar a largo plazo, actitud positiva, la ética, la ambición (que no es igual a la codicia), buscar siempre ser mejores cada día y compartir nuestro conocimiento con los demás.
Pretender siempre algo más de lo que tenemos o de lo que somos, querer e intentar ser mejor cada día, es tener espíritu de superación permanente, es el camino hacia la excelencia. Pero lo más importante para lograrlo, es darnos cuenta de lo que somos y poseemos, valorarnos como hace mucho tiempo no lo hacemos, y decidirnos al cambio, a trabajar juntos, motivados por un espíritu de superación constante, para alcanzar la grandeza de nuestro país y el bienestar de todos, sin excepción.
Estimados Alumnos y Alumnas Leovildenses, el momento para que comiencen a ser excelentes es ahora y no después, es cuestión de tomar una decisión para cambiar definitivamente los viejos pensamientos e iniciar una carrera hacia la excelencia. 
 Nosotros como seres humanos hacemos realidad las circunstancias negativas o positivas, como reza el dicho popular: "cada quien tiene lo que se merece".
Si no estás de acuerdo con tu mundo actual, tu estudio, tu trabajo o tu círculo de amigos, ¡no te preocupes!, ponte en acción, cambia tu y ya verás que tu mundo  comenzará a cambiar. Y recuerda siempre  Todo es posible cuando te decides a hacerlo”

martes, 4 de marzo de 2014

UN CUENTO PARA REFLEXIONAR SOBRE LA EDUCACIÓN

Esta es una historia indispensable para reflexionar sobre la influencia que nuestras palabras y nuestros actos tienen sobre los alumnos. El cuento de Helen Buckley muestra como, de manera consciente o inconsciente, estamos transmitiendo algo más que conocimientos o habilidades en cada una de nuestras clases. No sólo lo que hacemos, sino también aquello que dejamos de hacer influye en la formación de nuestros alumnos. Muchas veces la verdadera formación habita entre los pliegues de los libros y libretas, en los tiempos muertos entre clases, en las conversaciones informales de pasillo, en el hecho de compartir un lápiz, en una mirada, en un gesto, en el tono de una respuesta. Muy a menudo la verdadera formación se nos escapa entre los dedos mientras intentamos atraparla en objetivos, normas, planes de estudio y asignaturas.

UN NIÑO.

Erase una vez un niño que acudía por primera vez a la escuela. El niño era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.

Una mañana, estando el pequeño en la escuela, su maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.

Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bueno! - pensó el niño, - me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.

Pero la maestra dijo: - Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde. El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.

Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo con barro. ¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.

Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar un plato. ¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.

Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.

Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.

Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.

Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo: ¿No quieres empezar tu dibujo? Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer? No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra. ¿Y cómo lo hago? - preguntó. Como tú quieras contestó. ¿Y de cualquier color? De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo? Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde.”

Helen Buckley

jueves, 27 de febrero de 2014

CRISTOBAL COLÓN ERA SOLTERO

¿Sabes porque Cristóbal Colón pudo descubrir América?...
Porque... ¡¡ERA SOLTERO!!
 Si Cristóbal Colón hubiese tenido una esposa, habría tenido que oír:
- ¿Y por qué tienes que ir tú?
- ¿Y por qué no mandan a otro?
- ¡Todo lo ves redondo!
- ¿Estás loco o eres idiota?
- ¡No conoces ni a mi familia y vas a descubrir el nuevo mundo!
- ¿Y sólo van a viajar hombres?
- ¿Me crees tonta?
- ¿Y por qué no puedo ir yo si tú eres el jefe?
- ¡Infeliz, ya no sabes qué inventar para estar fuera de casa!
- ¡Si cruzas esa puerta yo me voy con mi madre!  ¡Sinvergüenza!
- ¿Y quién es esa tal María? ¿Qué Pinta? ¡ Y la muy mosca muerta se hace la Santa !
- ¿Y dices que es una Niña?... ¡Vete a &@%$
- ¡Todo lo tenías planeado, maldito! Vas a encontrarte con unas zorras.
- ¿A mí me vas engañar?
- ¿Qué la Reina Isabel va a vender sus joyas para que viajes? ¿Me crees zonza o qué?¿Qué tienes que ver con esa vieja?
- ¡No permitiré que vayas a ningún lado!
- No va a pasar nada si el mundo sigue plano.
- Así que ni te vistas porque ¡¡¡no vas!!!
 
 A FUERZAS QUE ERA SOLTERO...

VIVIR EL PRESENTE

Muchas de las situaciones incomodas que se presentan en nuestras vidas tienen su origen en nuestra percepción espacio temporal de nosotros mismos. Es decir, con el momento en el tiempo y el espacio con el cual nos identificamos. Físicamente nos encontramos en el presente, pero mental y emocionalmente ¿Dónde nos encontramos?.
¿Experimenta usted estrés en su vida?, ¿Se preocupa usted tanto por el futuro que su presente se reduce a un simple medio de llegar allá?. El estrés es causado principalmente por estar aquí deseando estar allá, o lo que es lo mismo, estar en el presente, pero deseando estar en el futuro.
La consecuencia natural de pretender "estar" en el futuro cuando se existe en el presente, es una tensión interna que sentimos intenta separarnos. Y no podía ser de otra manera, pues energéticamente estamos proyectando nuestra energía hacía el futuro, cuando la necesitamos "aquí y ahora" para vivir nuestra vida plenamente.
¿Cómo saber si no estamos viviendo el momento presente plenamente?, sencillo, observemos nuestros pensamientos y sentimientos en este momento, y en todo momento.
Soltar el Pasado
Observe sus procesos mentales, y trate de establecer si sus pensamientos le hacen sentir culpable, orgulloso, resentimiento, angustia, rabia, odio, arrepentimiento, frustración, o auto compasión. Si logra identificar alguno de esos procesos, no solo está reforzando una falsa percepción de si mismo, pero además está acelerando el proceso de envejecimiento de su organismo, al permitir que una acumulación de emociones pasadas sobrecargue su sistema nervioso.
El pasado no es necesario, refiérase a él solo si es absolutamente relevante a su momento presente. Sienta el poder del momento presente al experimentar la totalidad de su Ser. Sienta su presencia.
¿Se preocupa usted?, ¿Se sorprende a si mismo con pensamientos que comienzan por "Si hubiera...."?. En ese caso está usted usando su mente para proyectarse a un futuro imaginario que no tiene manera de saber si alguna vez experimentará. Y por supuesto no hay manera de afrontar esa situación porque simplemente ¡No Existe!, no es más que una creación mental.
Pero, ¿Puede usted realmente pre-ocuparse?. Contrario a lo que pudiera pensar No puede. Una vez llegado el momento puede ocuparse, pero pre-ocuparse, ocuparse antes de tiempo, simplemente no es posible.
Y en cuanto a las frases que comienzan por "Si hubiera...", hubiera es la conjugación verbal más inútil de nuestro lenguaje. Es muy parecida, en sus efectos, a "pre-ocuparse", solo que esta vez la conexión está en el pasado. Cuando fue el momento tuvimos la oportunidad de ocuparnos, una vez pasado ese momento ya no hay "hubiera" que valga.
Las personas que incurren en estas practicas por lo general tienden a desarrollar y arrastrar sentimientos de culpa por el pasado, y de miedo, angustia y ansiedad por el futuro. Y, ¿Cuál cree usted que es el resultado?. Como consecuencia dejan pasar el momento presente, por no estar conectados con el aquí y ahora.
Lamentablemente una vida entera puede transcurrir de esa manera, y afortunadamente también hay maneras muy sencillas de superar ese estado.
Respirar Conscientemente
Una de las técnicas más sencillas para conectarnos con el presente se basa en tomar consciencia de nuestra respiración. De sentir como el aire entra y sale de nuestros pulmones, naturalmente, sin interferir con su flujo, como testigos silenciosos de ese proceso. Sentir como ese aliento energiza todo nuestro Ser.
Lo único que realmente necesita afrontar un ser humano en cualquier etapa de su vida real, contrario a lo que la mente con sus proyecciones imaginarias nos pueda hacer pensar, es este momento presente.
Pregúntese a si mismo ¿Qué problema existe aquí y ahora, en este mismo instante?, no el año próximo, o mañana, ni siquiera en los próximos cinco minutos. ¿Hay algo que no funcione en este instante?.
Luego de tomar consciencia de nuestra respiración y conectarnos con el presente, podemos sorprendernos al sentirnos extrañados ante las anteriores preguntas, pues naturalmente fluirá un no como respuesta.
Siempre se puede afrontar y resolver cualquier situación en el presente, pero el pasado quedó atrás, y el futuro aun no ha llegado. Al reconocer esto, automáticamente reconocemos también, como es natural, que ni siquiera tenemos que pensar en ocuparnos de otro momento que el presente, y comenzamos a vivir conscientemente cada instante de nuestra existencia.
A partir de ese momento las respuestas, la fortaleza, las acciones, los recursos, etc. estarán allí en el momento justo en que los necesitemos, no antes ni después, pero en el instante preciso en que formen parte de nuestro presente.
Dejar de Esperar
Si le agrada lo expuesto anteriormente esa vida puede ser suya en este mismo instante, solo tiene que dejar de esperar por ella. La realidad es que esa vida siempre ha existido para usted, siempre ha formado parte de usted. El único detalle es que en vez de reconocerla y aceptarla, usted ha preferido sentarse a esperar que llegue.
Esperar es un estado mental. Básicamente este estado refleja que usted quiere el futuro, y no el presente. Que usted no quiere lo que tiene, pero si quiere lo que no tiene. Rechaza lo que ha creado, y desea lo que aun no alcanza.
Este estado mental de espera, inconscientemente crea conflictos internos entre su aquí y ahora donde no quiere estar, y el futuro que ha imaginado y proyectado en su mente que es donde quiere estar. Esto influye adversamente en su calidad de vida, pues como resultado deja escapar el presente, que es el único instante en el que puede hacer realidad sus sueños.
Un ejemplo muy común es esperar por la prosperidad. La prosperidad no puede llegar en el futuro. Cuando le hacemos honor a nuestra realidad presente reconociéndola y aceptándola completamente, lo que somos, donde estamos, y lo que hacemos en este instante; aceptamos totalmente lo que tenemos, y de esa manera pasamos a ser agradecido por lo que tenemos, agradecidos por lo que somos, y agradecidos por lo que hay.
El agradecimiento por el momento presente, y por la plenitud de la vida aquí y ahora es la verdadera prosperidad. En el presente, aquí y ahora, en este preciso instante. Al poco tiempo, esa prosperidad comenzará a manifestarse en cada aspecto de su vida.
La próxima vez que se sorprenda a si mismo en un estado mental de espera, tome consciencia de su respiración, y conéctese nuevamente con el presente. Permítase ser y disfrute siendo. Si usted está presente, no tendrá necesidad de esperar por nada.
Un detalle que contribuye a mantenernos conectados con nuestro presente, es mantenernos alertas de nuestros hábitos, especialmente aquellos que nos niegan el momento presente, como por ejemplo el descontento.
A medida que nos mantenemos alertas y conscientes de nuestros estados mentales y emocionales, es cada vez más sencillo percibir cuando nos estamos conectando con el pasado o el futuro, o lo que es lo mismo, el inconsciente, y eso nos permite despertar del sueño del tiempo y reconectarnos con el momento presente para vivirlo plenamente.
El descontento proviene de una falsa identificación de nuestro ser con una realidad que solo existe en nuestra mente. Y a medida que constantemente vivamos plena y conscientemente en el presente, le estaremos dando permiso a la plenitud de manifestarse en nuestra vida.
El Poder del Ahora
El poder de obrar, de crear, y de hacer realidad nuestros sueños se encuentra en el momento presente. En la medida que nos conectamos conscientemente y permanecemos en el presente, nos conectamos con ese poder, desde el cual podemos manifestar la más maravillosa realidad que seamos capaces de imaginar.
Préstele atención al presente, tome consciencia de sus pensamientos, sentimientos, palabras, y acciones, de sus reacciones, de sus humores y sus deseos a medida que ocurren en el presente. Conviértase en un observador silencioso de si mismo, obsérvese sin emitir juicio alguno, pero aceptándose tal como es.
Mientras más atención le presta al presente, más lo energiza, y más fácil es permanecer conectado y viviendo en el momento presente, empleando el poder del ahora para expresar la plenitud de nuestro ser.
¡Que Disfrute Su Presente!           
LINA RODRÍGUEZ 

ALGO DE PABLO NERUDA

Muere lentamente quien no voltea cuando está infeliz en el trabajo,   quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sue...