miércoles, 5 de marzo de 2014

BUSCANDO LA EXCELENCIA


La excelencia no tiene límites de velocidad y para eso se requiere libertad, decisión, voluntad e inteligencia. La libertad se considera como el centro de la vida humana y al utilizarla adecuadamente equivale a perfeccionar tu calidad de vida.
Un ser humano excelente es aquel que influye en los demás y que busca siempre el bien para él y para los que le rodean. La excelencia es saber amar, saber ser amado y ver siempre las cualidades de las otras personas, buscando constantemente su bienestar. La excelencia es saber servir y apoyar con placer a los demás, porque entre todos se puede encontrar una mejor forma de hacer las cosas.
Cuando una persona es excelente quiere decir que es un privilegiado como ser humano porque está en desarrollo constante. Ser excelente es saber comunicar paz a los demás, aprovechar puntos de oportunidad y transformar dificultades en acciones positivas, pero no hacer por otros lo que estos pueden hacer por sí mismos. Un ser excelente sabe proteger sin asfixiar, sabe guiar sin imponer, sabe motivar a los que están a su cargo para que también puedan desarrollarse.
La excelencia es saber construirse sólidamente como ser humano, con piezas de calidad como los buenos principios y los valores. El hombre y la mujer que viven con excelencia poseen, entre otras cosas, las siguientes características: Intuición y alegría, claridad en sus propósitos, originalidad, responsabilidad y libertad. Un ser humano excelente construye a otros, soporta el rechazo, no se frustra, mejor aún, le da sentido a la vida, es equilibrado en su pasión y responde con la razón.
La excelencia es abundancia.  
La persona excelente sabe reír y disfrutar de las cosas bellas que abundan en la vida. Por ser intuitivo, sabe relacionar grandes realidades, tiene una visión amplia y adelantada acerca del futuro. El ser excelente es inventor y creativo, pero sobre todo, promueve el surgimiento de grandes hombres, de nuevos valores y de cambios históricos.
La excelencia personal para sobresalir.
La excelencia personal se define como una manera de vivir, una actitud mental y un pensamiento inclinado a solucionar cualquier problema, la excelencia se refiere a ser cada vez mejor. En otras palabras se puede definir como la manera en que el individuo desarrolla gran parte de su potencial, sin perder tiempo en buscar excusas o razones para demostrar que algo no se puede hacer.
El único camino para lograr convertir nuestra riqueza potencial en real es precisamente a través del trabajo intenso y de calidad. Todo individuo que tome conciencia de lo que es, siente, piensa, hace, desea y dice, está en un darse cuenta de sí mismo, y de lo que le rodea, lo que importa es el ser y no el deber ser, esto involucra el auto concepto y el autoestima.
Haciendo hincapié en estos últimos por creer que son los que convierten a una persona normal en excelente:
-  Con criterios propios para buscar la verdad, asumirla y no ser manipulados por otros
-  Con voluntad firme para alcanzar lo que se propone.
-  Con optimismo para afrontar las dificultades.
- Con deseo de superación personal
- Con respeto al pluralismo para ser íntegros
- Con autoestima para creer en si mismo
- Con actitud positiva hacia lo que les  rodea
- Con valores humanos justicia, solidaridad
- Con capacidad crítica hacia lo que la sociedad les ofrece
El autoestima positiva es la base de la excelencia.  
Un autoestima positiva es el ingrediente base para que un ser humano pueda llegar a ser excelente. Dos características importantes del autoestima positiva son la dignidad y la capacidad de hacer las cosas de la mejor manera.
Los seres humanos excelentes poseen muchas características valiosas, pero el autoestima es un elemento característico de los que son excelentes. Puede pensarse que las personas excelentes son seres superiores, pero en realidad no es así, lo que pasa es que poseen un autoestima elevada, se sienten muy seguros de si mismos y capaces de concretar lo que tienen en mente.
 La excelencia se construye  
En la vida todo es posible y naturalmente alcanzar la excelencia no es una excepción. ¿Piensas que las personas excelentes nacieron así?, por su puesto que no, la excelencia se construye sobre la base de un mejoramiento personal continuo. Parte de sus ingredientes son:
La autoestima positiva, la responsabilidad, cambiar un bien por un bien mejor, sólidos valores personales, pensar a largo plazo, actitud positiva, la ética, la ambición (que no es igual a la codicia), buscar siempre ser mejores cada día y compartir nuestro conocimiento con los demás.
Pretender siempre algo más de lo que tenemos o de lo que somos, querer e intentar ser mejor cada día, es tener espíritu de superación permanente, es el camino hacia la excelencia. Pero lo más importante para lograrlo, es darnos cuenta de lo que somos y poseemos, valorarnos como hace mucho tiempo no lo hacemos, y decidirnos al cambio, a trabajar juntos, motivados por un espíritu de superación constante, para alcanzar la grandeza de nuestro país y el bienestar de todos, sin excepción.
Estimados Alumnos y Alumnas Leovildenses, el momento para que comiencen a ser excelentes es ahora y no después, es cuestión de tomar una decisión para cambiar definitivamente los viejos pensamientos e iniciar una carrera hacia la excelencia. 
 Nosotros como seres humanos hacemos realidad las circunstancias negativas o positivas, como reza el dicho popular: "cada quien tiene lo que se merece".
Si no estás de acuerdo con tu mundo actual, tu estudio, tu trabajo o tu círculo de amigos, ¡no te preocupes!, ponte en acción, cambia tu y ya verás que tu mundo  comenzará a cambiar. Y recuerda siempre  Todo es posible cuando te decides a hacerlo”

martes, 4 de marzo de 2014

UN CUENTO PARA REFLEXIONAR SOBRE LA EDUCACIÓN

Esta es una historia indispensable para reflexionar sobre la influencia que nuestras palabras y nuestros actos tienen sobre los alumnos. El cuento de Helen Buckley muestra como, de manera consciente o inconsciente, estamos transmitiendo algo más que conocimientos o habilidades en cada una de nuestras clases. No sólo lo que hacemos, sino también aquello que dejamos de hacer influye en la formación de nuestros alumnos. Muchas veces la verdadera formación habita entre los pliegues de los libros y libretas, en los tiempos muertos entre clases, en las conversaciones informales de pasillo, en el hecho de compartir un lápiz, en una mirada, en un gesto, en el tono de una respuesta. Muy a menudo la verdadera formación se nos escapa entre los dedos mientras intentamos atraparla en objetivos, normas, planes de estudio y asignaturas.

UN NIÑO.

Erase una vez un niño que acudía por primera vez a la escuela. El niño era muy pequeñito y la escuela muy grande. Pero cuando el pequeño descubrió que podía ir a su clase con sólo entrar por la puerta del frente, se sintió feliz.

Una mañana, estando el pequeño en la escuela, su maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno- pensó el niño, a él le gustaba mucho dibujar, él podía hacer muchas cosas: leones y tigres, gallinas y vacas, trenes y botes. Sacó su caja de colores y comenzó a dibujar.

Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de empezar, y ella esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bueno! - pensó el niño, - me gusta mucho dibujar flores, y empezó a dibujar preciosas flores con sus colores.

Pero la maestra dijo: - Esperen, yo les enseñaré cómo, y dibujó una flor roja con un tallo verde. El pequeño miró la flor de la maestra y después miró la suya, a él le gustaba más su flor que la de la maestra, pero no dijo nada y comenzó a dibujar una flor roja con un tallo verde igual a la de su maestra.

Otro día cuando el pequeño niño entraba a su clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer algo con barro. ¡Qué bueno! pensó el niño, me gusta mucho el barro. Él podía hacer muchas cosas con el barro: serpientes y elefantes, ratones y muñecos, camiones y carros y comenzó a estirar su bola de barro.

Pero la maestra dijo: - Esperen, no es hora de comenzar y luego esperó a que todos estuvieran preparados. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar un plato. ¡Qué bueno! pensó el niño. A mí me gusta mucho hacer platos y comenzó a construir platos de distintas formas y tamaños.

Pero la maestra dijo: -Esperen, yo les enseñaré cómo y ella les enseñó a todos cómo hacer un profundo plato. -Aquí tienen, dijo la maestra, ahora pueden comenzar. El pequeño niño miró el plato de la maestra y después miró el suyo. A él le gustaba más su plato, pero no dijo nada y comenzó a hacer uno igual al de su maestra.

Y muy pronto el pequeño niño aprendió a esperar y mirar, a hacer cosas iguales a las de su maestra y dejó de hacer cosas que surgían de sus propias ideas.

Ocurrió que un día, su familia, se mudó a otra casa y el pequeño comenzó a ir a otra escuela. En su primer día de clase, la maestra dijo: Hoy vamos a hacer un dibujo. Qué bueno pensó el pequeño niño y esperó que la maestra le dijera qué hacer.

Pero la maestra no dijo nada, sólo caminaba dentro del salón. Cuando llegó hasta el pequeño niño ella dijo: ¿No quieres empezar tu dibujo? Sí, dijo el pequeño ¿qué vamos a hacer? No sé hasta que tú no lo hagas, dijo la maestra. ¿Y cómo lo hago? - preguntó. Como tú quieras contestó. ¿Y de cualquier color? De cualquier color dijo la maestra. Si todos hacemos el mismo dibujo y usamos los mismos colores, ¿cómo voy a saber cuál es cuál y quién lo hizo? Yo no sé, dijo el pequeño niño, y comenzó a dibujar una flor roja con el tallo verde.”

Helen Buckley

jueves, 27 de febrero de 2014

CRISTOBAL COLÓN ERA SOLTERO

¿Sabes porque Cristóbal Colón pudo descubrir América?...
Porque... ¡¡ERA SOLTERO!!
 Si Cristóbal Colón hubiese tenido una esposa, habría tenido que oír:
- ¿Y por qué tienes que ir tú?
- ¿Y por qué no mandan a otro?
- ¡Todo lo ves redondo!
- ¿Estás loco o eres idiota?
- ¡No conoces ni a mi familia y vas a descubrir el nuevo mundo!
- ¿Y sólo van a viajar hombres?
- ¿Me crees tonta?
- ¿Y por qué no puedo ir yo si tú eres el jefe?
- ¡Infeliz, ya no sabes qué inventar para estar fuera de casa!
- ¡Si cruzas esa puerta yo me voy con mi madre!  ¡Sinvergüenza!
- ¿Y quién es esa tal María? ¿Qué Pinta? ¡ Y la muy mosca muerta se hace la Santa !
- ¿Y dices que es una Niña?... ¡Vete a &@%$
- ¡Todo lo tenías planeado, maldito! Vas a encontrarte con unas zorras.
- ¿A mí me vas engañar?
- ¿Qué la Reina Isabel va a vender sus joyas para que viajes? ¿Me crees zonza o qué?¿Qué tienes que ver con esa vieja?
- ¡No permitiré que vayas a ningún lado!
- No va a pasar nada si el mundo sigue plano.
- Así que ni te vistas porque ¡¡¡no vas!!!
 
 A FUERZAS QUE ERA SOLTERO...

VIVIR EL PRESENTE

Muchas de las situaciones incomodas que se presentan en nuestras vidas tienen su origen en nuestra percepción espacio temporal de nosotros mismos. Es decir, con el momento en el tiempo y el espacio con el cual nos identificamos. Físicamente nos encontramos en el presente, pero mental y emocionalmente ¿Dónde nos encontramos?.
¿Experimenta usted estrés en su vida?, ¿Se preocupa usted tanto por el futuro que su presente se reduce a un simple medio de llegar allá?. El estrés es causado principalmente por estar aquí deseando estar allá, o lo que es lo mismo, estar en el presente, pero deseando estar en el futuro.
La consecuencia natural de pretender "estar" en el futuro cuando se existe en el presente, es una tensión interna que sentimos intenta separarnos. Y no podía ser de otra manera, pues energéticamente estamos proyectando nuestra energía hacía el futuro, cuando la necesitamos "aquí y ahora" para vivir nuestra vida plenamente.
¿Cómo saber si no estamos viviendo el momento presente plenamente?, sencillo, observemos nuestros pensamientos y sentimientos en este momento, y en todo momento.
Soltar el Pasado
Observe sus procesos mentales, y trate de establecer si sus pensamientos le hacen sentir culpable, orgulloso, resentimiento, angustia, rabia, odio, arrepentimiento, frustración, o auto compasión. Si logra identificar alguno de esos procesos, no solo está reforzando una falsa percepción de si mismo, pero además está acelerando el proceso de envejecimiento de su organismo, al permitir que una acumulación de emociones pasadas sobrecargue su sistema nervioso.
El pasado no es necesario, refiérase a él solo si es absolutamente relevante a su momento presente. Sienta el poder del momento presente al experimentar la totalidad de su Ser. Sienta su presencia.
¿Se preocupa usted?, ¿Se sorprende a si mismo con pensamientos que comienzan por "Si hubiera...."?. En ese caso está usted usando su mente para proyectarse a un futuro imaginario que no tiene manera de saber si alguna vez experimentará. Y por supuesto no hay manera de afrontar esa situación porque simplemente ¡No Existe!, no es más que una creación mental.
Pero, ¿Puede usted realmente pre-ocuparse?. Contrario a lo que pudiera pensar No puede. Una vez llegado el momento puede ocuparse, pero pre-ocuparse, ocuparse antes de tiempo, simplemente no es posible.
Y en cuanto a las frases que comienzan por "Si hubiera...", hubiera es la conjugación verbal más inútil de nuestro lenguaje. Es muy parecida, en sus efectos, a "pre-ocuparse", solo que esta vez la conexión está en el pasado. Cuando fue el momento tuvimos la oportunidad de ocuparnos, una vez pasado ese momento ya no hay "hubiera" que valga.
Las personas que incurren en estas practicas por lo general tienden a desarrollar y arrastrar sentimientos de culpa por el pasado, y de miedo, angustia y ansiedad por el futuro. Y, ¿Cuál cree usted que es el resultado?. Como consecuencia dejan pasar el momento presente, por no estar conectados con el aquí y ahora.
Lamentablemente una vida entera puede transcurrir de esa manera, y afortunadamente también hay maneras muy sencillas de superar ese estado.
Respirar Conscientemente
Una de las técnicas más sencillas para conectarnos con el presente se basa en tomar consciencia de nuestra respiración. De sentir como el aire entra y sale de nuestros pulmones, naturalmente, sin interferir con su flujo, como testigos silenciosos de ese proceso. Sentir como ese aliento energiza todo nuestro Ser.
Lo único que realmente necesita afrontar un ser humano en cualquier etapa de su vida real, contrario a lo que la mente con sus proyecciones imaginarias nos pueda hacer pensar, es este momento presente.
Pregúntese a si mismo ¿Qué problema existe aquí y ahora, en este mismo instante?, no el año próximo, o mañana, ni siquiera en los próximos cinco minutos. ¿Hay algo que no funcione en este instante?.
Luego de tomar consciencia de nuestra respiración y conectarnos con el presente, podemos sorprendernos al sentirnos extrañados ante las anteriores preguntas, pues naturalmente fluirá un no como respuesta.
Siempre se puede afrontar y resolver cualquier situación en el presente, pero el pasado quedó atrás, y el futuro aun no ha llegado. Al reconocer esto, automáticamente reconocemos también, como es natural, que ni siquiera tenemos que pensar en ocuparnos de otro momento que el presente, y comenzamos a vivir conscientemente cada instante de nuestra existencia.
A partir de ese momento las respuestas, la fortaleza, las acciones, los recursos, etc. estarán allí en el momento justo en que los necesitemos, no antes ni después, pero en el instante preciso en que formen parte de nuestro presente.
Dejar de Esperar
Si le agrada lo expuesto anteriormente esa vida puede ser suya en este mismo instante, solo tiene que dejar de esperar por ella. La realidad es que esa vida siempre ha existido para usted, siempre ha formado parte de usted. El único detalle es que en vez de reconocerla y aceptarla, usted ha preferido sentarse a esperar que llegue.
Esperar es un estado mental. Básicamente este estado refleja que usted quiere el futuro, y no el presente. Que usted no quiere lo que tiene, pero si quiere lo que no tiene. Rechaza lo que ha creado, y desea lo que aun no alcanza.
Este estado mental de espera, inconscientemente crea conflictos internos entre su aquí y ahora donde no quiere estar, y el futuro que ha imaginado y proyectado en su mente que es donde quiere estar. Esto influye adversamente en su calidad de vida, pues como resultado deja escapar el presente, que es el único instante en el que puede hacer realidad sus sueños.
Un ejemplo muy común es esperar por la prosperidad. La prosperidad no puede llegar en el futuro. Cuando le hacemos honor a nuestra realidad presente reconociéndola y aceptándola completamente, lo que somos, donde estamos, y lo que hacemos en este instante; aceptamos totalmente lo que tenemos, y de esa manera pasamos a ser agradecido por lo que tenemos, agradecidos por lo que somos, y agradecidos por lo que hay.
El agradecimiento por el momento presente, y por la plenitud de la vida aquí y ahora es la verdadera prosperidad. En el presente, aquí y ahora, en este preciso instante. Al poco tiempo, esa prosperidad comenzará a manifestarse en cada aspecto de su vida.
La próxima vez que se sorprenda a si mismo en un estado mental de espera, tome consciencia de su respiración, y conéctese nuevamente con el presente. Permítase ser y disfrute siendo. Si usted está presente, no tendrá necesidad de esperar por nada.
Un detalle que contribuye a mantenernos conectados con nuestro presente, es mantenernos alertas de nuestros hábitos, especialmente aquellos que nos niegan el momento presente, como por ejemplo el descontento.
A medida que nos mantenemos alertas y conscientes de nuestros estados mentales y emocionales, es cada vez más sencillo percibir cuando nos estamos conectando con el pasado o el futuro, o lo que es lo mismo, el inconsciente, y eso nos permite despertar del sueño del tiempo y reconectarnos con el momento presente para vivirlo plenamente.
El descontento proviene de una falsa identificación de nuestro ser con una realidad que solo existe en nuestra mente. Y a medida que constantemente vivamos plena y conscientemente en el presente, le estaremos dando permiso a la plenitud de manifestarse en nuestra vida.
El Poder del Ahora
El poder de obrar, de crear, y de hacer realidad nuestros sueños se encuentra en el momento presente. En la medida que nos conectamos conscientemente y permanecemos en el presente, nos conectamos con ese poder, desde el cual podemos manifestar la más maravillosa realidad que seamos capaces de imaginar.
Préstele atención al presente, tome consciencia de sus pensamientos, sentimientos, palabras, y acciones, de sus reacciones, de sus humores y sus deseos a medida que ocurren en el presente. Conviértase en un observador silencioso de si mismo, obsérvese sin emitir juicio alguno, pero aceptándose tal como es.
Mientras más atención le presta al presente, más lo energiza, y más fácil es permanecer conectado y viviendo en el momento presente, empleando el poder del ahora para expresar la plenitud de nuestro ser.
¡Que Disfrute Su Presente!           
LINA RODRÍGUEZ 

jueves, 20 de febrero de 2014

Bill Gates: Las 11 Reglas de la Vida que tus Hijos no Aprenderán en el Colegio


Bill Gates volvió recientemente a su antiguo instituto a dar un discurso a los alumnos, y entre todas las cosas que les dijo, recalcó 11 reglas de vida para que tuvieran en cuenta los chicos:

Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.
Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.
Regla Tres- No ganarás US$5.000 mensuales justo después de haber salido del instituto y no serás un vicepresidente de una empresa con coche de empresa hasta que hayas terminado el instituto, estudiado y trabajado mucho.
Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.
Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.
Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, limpiar tu ropa sucia y escucharte hablar acerca de lo super guay que eres y lo carca que son ellos. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación, escritorio, armario y estuche.
Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.
Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.
Regla Diez- La televisión no es la vida real. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.
Regla Once- Sé amable con los “NERDS” (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

jueves, 30 de enero de 2014

ALGO SOBRE EL ESTRÉS

El problema no es sentir estrés, pues es una reacción fisiológica que nos prepara para responder en situaciones de peligro.  El problema surge cuando el estrés ha dejado de ser algo eventual para convertirse en crónico. Nos sentimos amenazados y en riesgo continuamente y se convierte en  “normal”  estar estresado.La  tensión sólo es  interrumpida por eventuales y breves momentos cuando nos percibimos libres de amenazas y nos relajamos.
Las consecuencias del estrés sobre nuestra calidad de vida y la salud son devastadoras. Con frecuencia no le prestamos la atención que amerita,  lo consideramos como un estado desagradable que nos molesta y de lo que hablamos continuamente, sin darle importancia. No lo vemos como una condición favorable para la aparición de enfermedades.  En encontramos el siguiente reporte:
“Un estudio de la Universidad de California demostró que un estrés fuerte durante un corto período, por ejemplo, la espera previa a la cirugía de un ser querido, es suficiente para destruir varias de las conexiones entre neuronas en zonas específicas del cerebro. Esto es, un estrés agudo puede cambiar la anatomía cerebral en pocas horas. El estrés crónico, por su parte, demostró la disminución del tamaño de la zona cerebral responsable de la memoria. Por lo menos, éste es el efecto encontrado en experimentos con ratas.


Estos resultados nos llevan a pensar en la importancia de  mirar el estrés como el encendido de una luz roja que no dice:

PELIGRO, usted esta abonando el terreno para las enfermedades, deténgase y vuelva al AQUÍ Y AHORA.
No obstante, la idea no es angustiarse por el estrés, la intención es que usted decida disminuir cada vez más la presencia de esta amenaza en su vida.
¿SABES CÓMO  TE ESTRESAS?
Como vimos antes nos estresamos cuando nos estamos sintiendo amenazados y en peligro.   ¿Has estado estresado últimamente?
¿Sientes estrés en este momento?
¿Qué amenaza tienes frente a usted?
¿Qué peligro te acecha?
¿Ocurrió lo que imaginaste?
¿Te sirvió de algo estar estresado?
Podemos afirmar que un elevado porcentaje de las veces que nos sentimos amenazados, la amenaza no está ahí frente a nosotros, la estamos imaginando, está en nuestra mente. La alteración fisiológica propia del estrés, la producimos con nuestra imaginación  y aunque en ocasiones ocurre lo que fantaseamos, es mucho mayor el número de veces que eso no sucede.Cuando estamos estresados lo que estamos experimentando es miedo. Y el miedo surge  porque no estamos en el aquí y el ahora, estamos proyectándonos al futuro, imaginando algo que puede ocurrir más adelante, que no está sucediendo en este momento.

En síntesis, nos estresamos con nuestros pensamientos, con nuestra imaginación, por no estar en contacto con el momento presente.
¿CÓMO EVITAR EL ESTRÉS?
Para  manejar el estrés, es preciso comenzar por estar en el aquí y el ahora, nos ayuda mantener un continuo contacto nuestro cuerpo y con lo que estamos sintiendo en cada momento.
Manejar el estrés implica estar alerta y tomar conciencia cuando surja y regresar al momento presente. Contactar lo que sentimos en nuestro cuerpo y con nuestra respiración. También  ayuda preguntarse ¿qué es lo que realmente está ocurriendo en este momento y describir los hechos concreto, quitando todo lo que agrega la imaginación.
Pongamos un ejemplo usted tiene una presentación en su trabajo y estámuy ansioso. ¿Qué lo angustia?  lo que usted imagina que va a ocurrir: no lo voy  a hacer bien, no voy  a explicarme con claridad, no voy  a saber responder, a su jefe no gustará, no cubriré las expectativas del cliente,  y así sucesivamente.   ¿Qué hacer en este caso? Sienta las sensaciones que producen estos  pensamientos en su cuerpo, sólo mírelas sin juzgarlas, haga contacto con su respiración y manténgase en el aquí en el ahora tanto como le sea posible. También ayuda  pregúntese. ¿Cuál es el hecho? y describirlo sin agregarle juicios de ningún tipo:  El próximo lunes, a las 10:00 AM  tengo una presentación, en ….Concéntrese por completo en lo que está haciendo en el momento presente. No permita que las interpretaciones y su imaginación construyan un futuro aterrador.
La próxima vez que comience a elaborar toda una película ante un hecho que esta ocurriendo, simplemente pregúntese ¿Cuál es el hecho? y quite el drama imaginario.
Otro aspecto importante es no sobre estimar lo que podemos hacer en un tiempo determinado y reservar en nuestra agenda espacio para estar relajado y realizar actividades que ayuden a liberar tensión, tales como actividades deportivas, yoga, tai-chi, artes marciales, bailes, meditaciones, paseos al aire libre, ciclismo, caminatas, masajes, biodanza, en fin la lista es larga, lo importante es que sea alguna actividad que usted disfrute, que pueda comprometerse a realizar y mantener este compromiso en el tiempo. Déle importancia al tiempo que usted dedica a ellas, no las deje, al final de la lista. Usted con el tiempo verá como esto se revierte positivamente en todo los aspectos de su Vida.

ALGO DE PABLO NERUDA

Muere lentamente quien no voltea cuando está infeliz en el trabajo,   quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sue...