lunes, 10 de octubre de 2011

¡ME DECLARO VIVO!


Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mí, entonces me portaba como los demás querían y mi conciencia me censuraba.
Menos mal que a pesar de mi esforzada buena educación siempre había alguien difamándome.
¡Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó que la vida no es un escenario!
Desde entonces me atreví a ser como soy.
He viajado por todo el mundo, tengo amigos de todas las religiones; conozco gente extraña: vegetarianos que devoran al prójimo con su intolerancia, personas que caminan con un cartel que dice:
“Yo se más que tu”; médicos que están peor que sus pacientes, gente millonaria pero infeliz, seres que se pasan el día quejándose, que se reúnen los domingos para quejarse por turnos, gente que ha hecho de la estupidez su manera de vivir.
El árbol anciano me enseñó que todos somos lo mismo.
La montaña es mi punto de referencia:
Ser invulnerable, que cada uno diga lo que quiera, yo sigo caminando indetenible, soy guerrero: mi espada es el amor, mi escudo el humor, mi hogar la coherencia, mi texto la libertad, y si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme, no hice de la cordura mi opción, prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida.
Quizás solamente teníamos que ser humanos.
El que tú no veas los átomos, no significa que no existan.
Por eso es muy importante que sea el Amor lo único que inspire tus actos.
Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos perdidos, sin Amor corremos el riesgo de estar de nuevo transitando de espaldas a la luz.
En realidad, sólo hablo para recordarte la importancia del silencio.
Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra detrás de las palabras; no soy un sabio, sólo un enamorado de la vida.
El silencio es la clave, la simplicidad es la puerta que deja fuera a los imbéciles.
La gente feliz no es rentable, con lucidez no hay necesidades innecesarias.
No es suficiente querer despertar, sino despertar.
La mejor forma de despertar, es hacerlo sin preocuparse porque nuestros actos incomoden a quienes duermen al lado.
Recuerda que el deseo de hacerlo bien será una interferencia; es más importante amar lo que hacemos y disfrutar de todo el trayecto; la meta no existe, el camino y la meta son lo mismo, no tenemos que correr hacia ninguna parte, sólo saber dar cada paso plenamente.
No, no te resistas, ríndete a la vida, quien acepta lo que es y se habilita para hacer lo que puede, entonces se encarnan las utopías y lo imposible se pone a disposición.
La mejor manera de ser feliz es: “ser feliz”; reconstruye tu raíz y saborea la vida; somos como peces de mares profundos, si salimos a la superficie reventamos.
La frivolidad y la intrascendencia condenan la vida a la muerte.
Cuando somos más grandes que lo que hacemos, nada puede desequilibrarnos, pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros, nuestro desequilibrio está garantizado.
El corazón está en emergencia por falta de amor, hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella; nuestro potencial interior aflora espontáneamente cuando nos dejamos en paz.
Quizá sólo seamos agua fluyendo; el camino nos lo tenemos que hacer nosotros, más no permitas que el cauce esclavice al río, no sea que en vez de un camino tengas una cárcel.
La infelicidad no es un problema técnico, es el resultado de haber tomado el camino equivocado.
Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez, amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones.
El amor es, a nivel sutil, la esencia de nuestra instancia inmunológica.
La gente está tan acostumbrada a complicarse, que rechaza de antemano la simplicidad; la gente está tan acostumbrada a ser infeliz, que la sensación de felicidad les resulta sospechosa; la gente está tan reprimida, que la espontánea ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza.
Hay cosas que son muy razonables y… apestan.
Ya no podemos perder el tiempo en seguir aprendiendo técnicas espirituales cuando aún estamos vacíos de amor.
Quienes no están preparados para escuchar tienen la recompensa de no enterarse de nada.
Disfruta de lo que tienes, recibe lo que venga, crea e inventa lo que necesites, haz sólo lo que puedas, y fundamentalmente celebra lo que tengas.
La vida es un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia, cuando esto lo descubras desde la vivencia, el viento volverá a ser tu amigo, el árbol se tornará en maestro y el amanecer en ritual, la noche se vestirá de colores, las estrellas hablarán el idioma del corazón y el espíritu de la tierra reposará otra vez tranquilo…
Os pido perdón pero… ¡me declaro vivo!

jueves, 6 de octubre de 2011

NO SIGAS TANTO A TU CORAZON SINO A LA RAZON


Me permití resumir y a la vez transcribir textualmente partes de uno de los capítulos del libro “Desafío del amor” de Kendrick, un gran escritor sobre temas de familia, que me ayudaron mucho y que estoy seguro los ayudará: “Una de las cuestiones más importantes que deberías aprender en este viaje que el amor te desafía es que no puedes simplemente seguir tu corazón. Debes guiarlo. No debes permitir que tus sentimientos y emociones te conduzcan. Debes colocarlos en el asiento trasero y decirles adónde irás.

En tu relación matrimonial, no siempre tendrás deseos de amar. Es poco realista esperar que tu corazón se estremezca al pensar en pasar cada momento con tu cónyuge. Nadie puede mantener un deseo ardiente de unión que depende solo de los sentimientos; pero también es difícil amar a alguien sólo por obligación.

En otras palabras, el amor que decide amar tiene el mismo poder que el amor que tiene deseos de amar. En muchos aspectos, es un amor más verdadero porque tiene los ojos bien abiertos.

En cambio, es hora de guiar tu corazón una vez más a que se deleite en tu cónyuge. Disfruta de tu cónyuge. Toma la mano de tu esposa y busca su compañía. Desea conversar con tu esposo. Recuerda por qué te enamoraste de su personalidad. Acepta a esta persona (con sus peculiaridades y todo) y vuelve a recibirla con los brazos abiertos en tu corazón. Una vez más, puedes elegir lo que atesoras. Tus preferencias no vienen programadas de nacimiento ni estás destinado a actuar de acuerdo a ellas. Si eres irritable, es porque decides serlo.

Lo cierto es que si alguna vez te deleitaste (y sí lo hiciste cuando te casaste) puedes volver a hacerlo. No importa si ha pasado mucho tiempo. No importa si han sucedido muchas cosas que cambiaron tu percepción.

Tienes la responsabilidad de volver a encontrar lo que amas de esta persona a la que te has prometido para siempre.

No obstante, cuando tus intentos de honra no son correspondidos, debes honrar igualmente. El amor se atreve a hacerlo; a decir: “Valoraré nuestra relación por sobre todas las demás. El mayor sacrificio que esté dispuesto a hacer, lo haré por ti. Con todos tus fracasos, tus pecados, tus errores y tus defectos (pasados y presentes) igual decido amarte y honrarte”. Así se crea una atmósfera para reavivar el amor. Así guías tu corazón a volver a amar de verdad a tu cónyuge.”

martes, 4 de octubre de 2011

PENSANDO SOBRE EL DOLOR

Cuando nos dicen, me duele la espalda, la cabeza, la muela, los riñones o alguna parte de nuestro cuerpo, lo primero que pensamos es en un calmante, analgésico y antiinflamatorio con lo que le decimos a la parte adolorida de nuestro cuerpo, cállate! No molestes! Esta es una reacción humana pero si valoráramos mucho a nuestro cuerpo si lo quisiéramos, lo primero que haríamos sería poner la mano en la parte adolorida y decirle con mucho amor, que es lo que te pasa, que estoy haciendo indebidamente, como estoy colaborando a este dolor, perdóname trataré, me comprometo a disciplinarme y corregirme en la alimentación y adquiriré nuevos hábitos para evitar este dolor, y yendo más allá a nuestra fe en Jesús a nuestros valores cristianos a nuestra cercanía con Jesús, lo correcto y lo que sugiero es poner la mano en la parte adolorida y hacer una oración pidiendo que este dolor pase, la oración debería ser como dijo Jesús: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». Nosotros diríamos Jesús aparta de mí este dolor, pero no se haga mi voluntad sino la tuya.

Resumiendo, cambiemos nuestras reacciones frente a un dolor de cualquier parte de nuestro cuerpo, con esto no les sugiero que no visiten a sus médicos, no de ninguna manera, lo que yo sugiero es que nos disciplinemos y practiquemos hábitos de buena salud, ya que la salud del ser humano es: una nutrición equilibrada porque la nutrición mantiene la vida, descanso suficiente porque el cuerpo necesita tiempo para reparar las células dañadas y acumular la energía, deporte adecuados, porque los deportes ayudan a fortalecer el cuerpo y aumentar la circulación de oxígeno, y actitudes sanas es decir tener actitudes positivas y optimistas tener un buen estado de ánimo; armonía es salud y discorde es enfermedad.

jueves, 29 de septiembre de 2011

LA RECETA DEL BUEN VIVIR


PARA CON LOS DEMÁS
Lo que existe en tu interior es lo que darás y, por lo tanto, es lo que recibirás,
ya que para las Leyes del Universo
"dar y recibir son la misma cosa".
Intenta ver en todas las personas,
en todas las cosas y en todas las circunstancias, una misma mente igual a la tuya: la Mente de Dios.
Ofrece a los demás comprensión y ayuda
en lugar de sentir enemistad y competitividad.
Elogia a las personas que alternan normal
o circunstancialmente contigo.
Recuerda permanentemente que tu propósito
en esta vida es lograr amor, paz y alegría.
Trata de estar con gente que sea de tu agrado y también trata de agradarles.
Escapa de los comentarios negativos y desagradables.
Brinda una sonrisa a todas las personas con quien te cruces en la vida,
aunque al principio te resulte forzado o no tengas ganas.
Busca hacer reír a los demás, y sentirás
que es uno de los mejores bienes que puedes poseer.
PARA CONTIGO
Regocíjate de la abundancia que representa despertarse cada mañana frente a la experiencia de un nuevo día.
Agradece constantemente todo lo que tienes:
desde un fósforo, pasando por tus bienes (muchos o pocos),
los seres queridos, hasta el sol si está brillando o la lluvia si está cayendo.
Bendice permanentemente todas tus tareas:
las livianas y las pesadas, las que te gustan y las que no te gustan.
Alégrate de vivir, de estar sano, de tener familia, o pareja, y amigos, de ser creativo.
Esfuérzate por ocupar tu mente con pensamientos positivos, en lugar de los negativos que siempre te abruman:
"según pienses así será".
Cuida y corrige tu lenguaje y abandona el hábito de protestar y de hablar de escasez.
Adopta una actitud de alegría pensando con humor, es decir, manteniendo tu mente abierta y permitiéndote "ver" las situaciones que te toca vivir de manera divertida.
Ríete todos los días lo más que puedas;
si es posible en compañía y, sanamente, ríete de ti mismo.

ALGO DE PABLO NERUDA

Muere lentamente quien no voltea cuando está infeliz en el trabajo,   quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sue...