El problema no es sentir estrés, pues es una reacción fisiológica que
nos prepara para responder en situaciones de peligro. El problema
surge cuando el estrés ha dejado de ser algo eventual para convertirse
en crónico. Nos sentimos amenazados y en riesgo continuamente y se
convierte en “normal” estar estresado.La tensión sólo es
interrumpida por eventuales y breves momentos cuando nos percibimos
libres de amenazas y nos relajamos.
Las consecuencias del estrés sobre nuestra calidad de vida y la salud
son devastadoras. Con frecuencia no le prestamos la atención que
amerita, lo consideramos como un estado desagradable que nos molesta y
de lo que hablamos continuamente, sin darle importancia. No lo vemos
como una condición favorable para la aparición de enfermedades. En
encontramos el siguiente reporte:
“Un estudio de la Universidad de California demostró que un
estrés fuerte durante un corto período, por ejemplo, la espera previa a
la cirugía de un ser querido, es suficiente para destruir varias de las
conexiones entre neuronas en zonas específicas del cerebro. Esto es, un
estrés agudo puede cambiar la anatomía cerebral en pocas horas. El
estrés crónico, por su parte, demostró la disminución del tamaño de la
zona cerebral responsable de la memoria. Por lo menos, éste es el efecto
encontrado en experimentos con ratas.
Estos resultados nos llevan a pensar en la importancia de mirar el estrés como el encendido de una luz roja que no dice:
PELIGRO, usted esta abonando el terreno para las enfermedades, deténgase y vuelva al AQUÍ Y AHORA.
No obstante, la idea no es angustiarse por el estrés, la intención es
que usted decida disminuir cada vez más la presencia de esta amenaza en
su vida.
¿SABES CÓMO TE ESTRESAS?
Como vimos antes nos estresamos cuando nos estamos sintiendo amenazados y en peligro. ¿Has estado estresado últimamente?
¿Sientes estrés en este momento?
¿Qué amenaza tienes frente a usted?
¿Qué peligro te acecha?
¿Ocurrió lo que imaginaste?
¿Te sirvió de algo estar estresado?
Podemos afirmar que un elevado porcentaje de las veces que nos
sentimos amenazados, la amenaza no está ahí frente a nosotros, la
estamos imaginando, está en nuestra mente. La alteración fisiológica
propia del estrés, la producimos con nuestra imaginación y aunque en
ocasiones ocurre lo que fantaseamos, es mucho mayor el número de veces
que eso no sucede.Cuando estamos estresados lo que estamos
experimentando es miedo. Y el miedo surge porque no estamos en el aquí y
el ahora, estamos proyectándonos al futuro, imaginando algo que puede
ocurrir más adelante, que no está sucediendo en este momento.
En síntesis, nos estresamos con nuestros pensamientos, con
nuestra imaginación, por no estar en contacto con el momento presente.
¿CÓMO EVITAR EL ESTRÉS?
Para manejar el estrés, es preciso comenzar por estar en el aquí y
el ahora, nos ayuda mantener un continuo contacto nuestro cuerpo y con
lo que estamos sintiendo en cada momento.
Manejar el estrés implica estar alerta y tomar conciencia cuando
surja y regresar al momento presente. Contactar lo que sentimos en
nuestro cuerpo y con nuestra respiración. También ayuda preguntarse
¿qué es lo que realmente está ocurriendo en este momento y describir los
hechos concreto, quitando todo lo que agrega la imaginación.
Pongamos un ejemplo usted tiene una presentación en su trabajo y
estámuy ansioso. ¿Qué lo angustia? lo que usted imagina que va a
ocurrir: no lo voy a hacer bien, no voy a explicarme con claridad, no
voy a saber responder, a su jefe no gustará, no cubriré las
expectativas del cliente, y así sucesivamente. ¿Qué hacer en este
caso? Sienta las sensaciones que producen estos pensamientos en su
cuerpo, sólo mírelas sin juzgarlas, haga contacto con su respiración y
manténgase en el aquí en el ahora tanto como le sea posible. También
ayuda pregúntese. ¿Cuál es el hecho? y describirlo sin agregarle
juicios de ningún tipo: El próximo lunes, a las 10:00 AM tengo una
presentación, en ….Concéntrese por completo en lo que está haciendo en
el momento presente. No permita que las interpretaciones y su
imaginación construyan un futuro aterrador.
La próxima vez que comience a elaborar toda una película ante un
hecho que esta ocurriendo, simplemente pregúntese ¿Cuál es el hecho? y
quite el drama imaginario.
Otro aspecto importante es no sobre estimar lo que podemos hacer en
un tiempo determinado y reservar en nuestra agenda espacio para estar
relajado y realizar actividades que ayuden a liberar tensión, tales como
actividades deportivas, yoga, tai-chi, artes marciales, bailes,
meditaciones, paseos al aire libre, ciclismo, caminatas, masajes,
biodanza, en fin la lista es larga, lo importante es que sea alguna
actividad que usted disfrute, que pueda comprometerse a realizar y
mantener este compromiso en el tiempo. Déle importancia al tiempo que
usted dedica a ellas, no las deje, al final de la lista. Usted con el
tiempo verá como esto se revierte positivamente en todo los aspectos de
su Vida.
PAGINA CREADA POR VICENTE RAMÍREZ ASANZA, PROFESOR DE MATEMÁTICA DEL COLEGIO DE BACHILLERATO ¨LEOVIGILDO LOAYZA" DE LA CIUDAD DE PIÑAS PROVINCIA DE EL ORO
jueves, 30 de enero de 2014
miércoles, 15 de enero de 2014
EL HOMBRE Y LA BOTELLA
Un hombre estaba perdido
en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llegó
a una cabaña vieja, desmoronada sin ventanas, sin techo. El
hombre anduvo por ahí y se encontró con una pequeña
sombra donde
acomodarse para protegerse del calor y el sol del desierto.
acomodarse para protegerse del calor y el sol del desierto.
Mirando a su alrededor,
vio una vieja bomba de agua, toda oxidada. Se arrastró hacia
allí, tomó la manivela y comenzó a bombear, a bombear
y a bombear sin parar, pero nada sucedía.
Desilusionado, cayó
postrado hacia atrás, y entonces notó que a su lado había
una botella vieja. La miró, la limpió de todo
el polvo que la cubría, y pudo leer que decía: "Usted necesita
primero preparar la bomba con toda el agua que contiene esta botella mi
amigo, después, por favor tenga la gentileza de llenarla nuevamente
antes
de marchar".
El hombre desenroscó
la tapa de la botella, y vio que estaba llena de agua... ¡llena de
agua! De pronto, se
vio en un dilema: si
bebía aquella agua, él podría sobrevivir, pero si
la vertía en esa bomba vieja y oxidada, tal vez obtendría
agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, y podría tomar
toda el agua que quisiese, o tal vez no, tal vez, la bomba no funcionaría
y el agua de la botella sería desperdiciada. ¿Qué
debiera hacer? ¿Derramar el
agua en la bomba y esperar
a que saliese agua fresca... o beber el agua vieja de la botella e ignorar
el mensaje?
¿Debía perder
toda aquella agua en la esperanza de aquellas instrucciones poco confiables
escritas no se cuánto tiempo atrás?
Al final, derramó
toda el agua en la bomba, agarró la manivela y comenzó a
bombear, y la bomba comenzó a
rechinar, pero ¡
nada pasaba! La bomba continuaba con sus ruidos y entonces de pronto surgió
un hilo de
agua, después
un pequeño flujo y finalmente, el agua corrió con abundancia...
Agua fresca, cristalina.
Llenó la botella
y bebió ansiosamente, la llenó otra vez y tomó aún
más de su contenido refrescante. Enseguida, la llenó de nuevo
para el próximo viajante, la llenó hasta arriba, tomó
la pequeña nota y añadió otra frase:
"Créame que funciona,
usted tiene que dar toda el agua, antes de obtenerla nuevamente".
Hay muchas lecciones que
podemos extraer de esta historia. Muchas veces tenemos miedo de iniciar
un nuevo proyecto porque
demandará una gran inversión de tiempo, recursos, preparación
y conocimiento. Muchos
se quedan parados satisfaciéndose
con los resultados mediocres, cuando podrían lograr grandes victorias.
Muchas veces tenemos grandes
oportunidades que se nos presentan en la vida y que pueden ayudarnos a
ser
mejores personas o pueden
abrirnos puertas nuevas que nos conducen a un mundo mejor... pero tememos...
no
confiamos.
La vida es un desafío,
¿por qué no nos arriesgamos?, ¿por qué no creemos?
El tren pasa algunas veces por nuestra vida cargado de cosas... podemos
arriesgarnos y subir... o dejarlo pasar... ¿Y si no vuelve? ¿Y
si esa oportunidad que hoy dejamos pasar no se repite?
martes, 14 de enero de 2014
MIS GALLETITAS
Una
chica estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto.
Como debía de esperar un largo rato, decidió comprar un libro
y también un paquete con galletitas. Se sentó en una sala
del aeropuerto para poder descansar y leer en paz.
En el asiento de enmedio, se ubicó un hombre que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellos dos, quedaron las galletitas.
Cuando ella tomó la primera, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: "¡Qué descarado; si yo estuviera más dispuesta, hasta le daría un golpe para que nunca más se olvide!".
Cada vez que ella tomaba una galletita, el hombre también tomaba una. Aquello la indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar.
Cuando quedaba apenas una galletita, pensó: "¿Qué hará ahora este abusador?".
Entonces, el hombre dividió la última galletita y dejó una mitad para ella.
¡Ah, no!...Aquello le pareció demasiado. Se puso a bufar de la rabia. Cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sector del embarque. Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletitas... intacto, y cerradito.
¡Sintió tanta vergüenza! Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletitas estaban guardadas dentro de su bolso!
El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no había más tiempo ni posibilidades para explicar o pedir disculpas.
Pero sí para razonar:
¿Cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor?
¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?
Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
1.- Una piedra, después de haber sido lanzada.
2.- Una palabra, después de haber sido proferida.
3.- Una oportunidad, después de haberla perdido.
4.- El tiempo, después de haber pasado.
AUTOR: Francisco Flores
En el asiento de enmedio, se ubicó un hombre que abrió una revista y empezó a leer. Entre ellos dos, quedaron las galletitas.
Cuando ella tomó la primera, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: "¡Qué descarado; si yo estuviera más dispuesta, hasta le daría un golpe para que nunca más se olvide!".
Cada vez que ella tomaba una galletita, el hombre también tomaba una. Aquello la indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar.
Cuando quedaba apenas una galletita, pensó: "¿Qué hará ahora este abusador?".
Entonces, el hombre dividió la última galletita y dejó una mitad para ella.
¡Ah, no!...Aquello le pareció demasiado. Se puso a bufar de la rabia. Cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sector del embarque. Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletitas... intacto, y cerradito.
¡Sintió tanta vergüenza! Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletitas estaban guardadas dentro de su bolso!
El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no había más tiempo ni posibilidades para explicar o pedir disculpas.
Pero sí para razonar:
¿Cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor?
¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?
Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
1.- Una piedra, después de haber sido lanzada.
2.- Una palabra, después de haber sido proferida.
3.- Una oportunidad, después de haberla perdido.
4.- El tiempo, después de haber pasado.
AUTOR: Francisco Flores
LAS DOS MUJERES QUE AMO
- "Tú sabes que la amas", me dijo un día, tomándome por sorpresa. "La vida es demasiado corta debes dedicar tiempo".
- "Pero yo te amo a ti- protesté.
- "Lo sé. Pero también la amas a ella".
La otra mujer a quien mi esposa quería que yo visitara, era mi madre, quien era viuda desde hacía 19 años, pero las exigencias de mi trabajo y mis 3 hijos hacían que solo la visitara ocasionalmente.
Esa noche la llamé para invitarla a cenar y al cine.
- "¿Qué te ocurre? ¿Estás bien?", me preguntó. Mi madre es el tipo de mujer que una llamada tarde en la noche o una invitación sorpresiva es indicio de malas noticias.
- "Creí que sería agradable pasar algún tiempo contigo", le respondí.
- "Los dos solos". Reflexionó sobre ello un momento. "Me agradaría muchísimo", dijo.
Ese viernes mientras conducía para recogerla después del trabajo, me encontraba algo nervioso, era el nerviosismo que antecede a una cita... y ¡Por Dios!, cuando llegué a su casa, advertí que ella también estaba muy emocionada con nuestra cita. Me esperaba en la puerta con su abrigo puesto, se había rizado el cabello y usaba el vestido con que celebró su último aniversario de boda,su rostro sonreía e irradiaba luz como un ángel.
- "Le dije a mis amigas que iba a salir con mi hijo y se mostraron muy impresionadas", me comentó mientras subía a mi auto. "No pueden esperar a mañana para escuchar acerca de nuestra velada".
Fuimos a un restaurante no muy elegante, pero sí acogedor, mi madre se aferró a mi brazo como si fuera "La primera dama". Cuando nos sentamos, tuve que leerle el menú. Sus ojos solo veían grandes figuras. Cuando iba por la mitad de las entradas, levanté la vista; mamá estaba sentada al otro lado de la mesa y me miraba. Una sonrisa nostálgica se le delineaban en los labios.
- "Era yo quien leía el menú cuando eras pequeño", me dijo.
-"Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolver el favor", respondí.
Durante la cena tuvimos una agradable conversación; nada extraordinario, solo ponernos al día con la vida del otro. Hablamos tanto que nos perdimos el cine.
- "Saldré contigo otra vez, pero sólo si me dejas invitar", dijo mi madre cuando la llevé a casa? Asentí.
- "¿Cómo estuvo tu cita?", quiso saber mi esposa cuando llegué aquella noche.
- "Muy agradable... mucho más de lo que imaginé?", contesté.
Días más tarde mi madre murió de un infarto masivo, todo fue tan rápido que no pude hacer nada. Al poco tiempo recibí un sobre con copia de un cheque del restaurante a donde habíamos cenado mi madre y yo y una nota que decía: "La cena la pagué por anticipado, estaba casi segura, de que no podría estar allí, pero igual pagué 2 platos; uno para ti y el otro para tu esposa, jamás podrás entender lo que aquella noche significó para mí? Te amo".
En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo: "TE AMO" y de darles a nuestros seres queridos el espacio que se merecen; nada en la vida será más importante que Dios y tu familia... dales tiempo, porque ellos no pueden esperar.
AUTOR: VICTOR AGUINAGA
domingo, 27 de octubre de 2013
COMO PASAR LOS DIAS DIFICILES
Cómo pasar los días difíciles
(Compártela, te sentiras mejor)
Para todo aquello que nos duele en la vida, como la pérdida de un ser amado
que ha partido para nunca volver, o cuando te destrozan el corazón y la
vida parece que te la hacen de a cuadritos, aún en esas situaciones tan
difíciles debes tener fe y esperanza que un día será mejor que el que
estás viviendo.
Y
como dice una gran película cinematográfica, “Lo que el viento se
llevó“, llénate de seguridad y firmeza, deja de lado el dolor, la
desesperación, el cansancio, y todo aquello que no te deja avanzar, y
di con fe y determinación: “Mañana, mañana será otro día”.
(Compártela, te sentiras mejor)
No todos los días son iguales, muchas
veces nos levantamos con mucho ánimo, otras veces simplemente no
queremos ni levantarnos y nos da pereza empezar un nuevo día…
Tenemos demasiados problemas, nos sentimos
cansados, tan agobiados de nuestra realidad que preferimos huir y hacer
como que no pasa nada, y que todo está bien en nuestras vidas.
No todos los días son iguales.
Aceptar que no todos los tiempos son iguales será lo que nos dará fuerzas para comenzar un nuevo día.
Aun cuando nuestro mundo se vea roto o destrozado,
siempre debemos mantener la fe en que Dios nunca nos dará más carga de
la que podamos soportar. Si pedimos con fe y amor para que nuestros
problemas se solucionen, Dios nos oirá, y siempre habrá una solución que
nos muestre.
Por muy difícil que sea tu situación, en Dios podrás encontrar solución. Podrás comprobar que cuando Dios te cierra una puerta siempre te abre una ventana.
Por muy difícil que sea tu situación, en Dios podrás encontrar solución. Podrás comprobar que cuando Dios te cierra una puerta siempre te abre una ventana.
El tiempo es el mejor remedio para nuestras enfermedades, tanto del corazón como las del cuerpo. Recuerda que cuando más pesada es la carga, mayor será tu recompensa en la vida.
Suavicemos nuestras asperezas con aquellos que estamos enfadados, perdonemos a aquellos que tanto daño nos causan, y no esperemos nada de nadie, así nunca te llevarás sorpresas por creer que todas las personas son como tú.
Suavicemos nuestras asperezas con aquellos que estamos enfadados, perdonemos a aquellos que tanto daño nos causan, y no esperemos nada de nadie, así nunca te llevarás sorpresas por creer que todas las personas son como tú.
Sigue tu vida en forma correcta, sé una buena persona con tus semejantes.
Aun en la desesperación y la tristeza más grande que pueda haber en tu vida nos queda el consuelo que Dios es nuestro mejor amigo y jamás nos falla. Puede tardar pero siempre estará con nosotros.
Aun en la desesperación y la tristeza más grande que pueda haber en tu vida nos queda el consuelo que Dios es nuestro mejor amigo y jamás nos falla. Puede tardar pero siempre estará con nosotros.
A PARTIR DE HOY Y NO DE MAÑANA
A partir de hoy
y no de mañana, aceptaré la vida tal como se me presenta. Correré y
pensaré un poco menos. Trataré de no crearme falsas ilusiones, las que
me llevaron a un estado de melancolía.
Trataré de amar más a los que me aman, y un poco menos a los que no me aman. Comprenderé las razones de la vida, analizando cada hecho que se me presenta.
Trataré de caminar lentamente, antes de correr alocadamente... llenaré mi corazón (vacío y con llantos)... con flores de primavera y sol de verano. No dejaré que el miedo me invada, lucharé cuando mis fuerzas decaigan.
A partir de mañana, y no de hoy...
Gritaré injusticias, pediré amor, sufriré por vacíos, colocaré odio en mi corazón...
FALTA MUCHO TIEMPO PARA MAÑANA.
A partir de hoy, y no de mañana...
Me vestiré de mil colores, miraré las estrellas y diré con firmeza: "¡ADELANTE! ¡La vida es dura, pero ES BELLA!"
Trataré de amar más a los que me aman, y un poco menos a los que no me aman. Comprenderé las razones de la vida, analizando cada hecho que se me presenta.
Trataré de caminar lentamente, antes de correr alocadamente... llenaré mi corazón (vacío y con llantos)... con flores de primavera y sol de verano. No dejaré que el miedo me invada, lucharé cuando mis fuerzas decaigan.
Volveré a caminar sola... volveré a pensar sola.
Gritaré injusticias, pediré amor, sufriré por vacíos, colocaré odio en mi corazón...
FALTA MUCHO TIEMPO PARA MAÑANA.
A partir de hoy, y no de mañana...
Me vestiré de mil colores, miraré las estrellas y diré con firmeza: "¡ADELANTE! ¡La vida es dura, pero ES BELLA!"
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ALGO DE PABLO NERUDA
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