martes, 14 de enero de 2014

LAS DOS MUJERES QUE AMO


Las Dos Mujeres Que Amo  Después de 21 años de matrimonio, descubrí una nueva manera de mantener  viva la chispa del amor. Desde hace poco había comenzado a salir con  otra mujer, en realidad había sido idea de mi esposa.
- "Tú sabes que la amas", me dijo un día, tomándome por sorpresa. "La  vida es demasiado corta debes dedicar tiempo".
- "Pero yo te amo a ti- protesté.
- "Lo sé. Pero también la amas a ella".
La otra mujer a quien mi esposa quería que yo visitara, era mi madre,  quien era viuda desde hacía 19 años, pero las exigencias de mi trabajo  y mis 3 hijos hacían que solo la visitara ocasionalmente.
Esa noche la llamé para invitarla a cenar y al cine.
- "¿Qué te ocurre? ¿Estás bien?", me preguntó. Mi madre es el tipo de  mujer que una llamada tarde en la noche o una invitación sorpresiva es  indicio de malas noticias.
- "Creí que sería agradable pasar algún tiempo contigo", le respondí.
- "Los dos solos".  Reflexionó sobre ello un momento. "Me agradaría muchísimo", dijo.
Ese viernes mientras conducía para recogerla después del trabajo, me  encontraba algo nervioso, era el nerviosismo que antecede a una cita...  y ¡Por Dios!, cuando llegué a su casa, advertí que ella también estaba  muy emocionada con nuestra cita. Me esperaba en la puerta con su abrigo  puesto, se había rizado el cabello y usaba el vestido con que celebró  su último aniversario de boda,su rostro sonreía e irradiaba luz como un ángel.
- "Le dije a mis amigas que iba a salir con mi hijo y se mostraron muy  impresionadas", me comentó mientras subía a mi auto. "No pueden esperar  a mañana para escuchar acerca de nuestra velada".
Fuimos a un restaurante no muy elegante, pero sí acogedor, mi madre se aferró a mi brazo como si fuera "La primera dama". Cuando nos sentamos, tuve que leerle el menú. Sus ojos solo veían grandes figuras. Cuando iba por la mitad de las entradas, levanté la vista; mamá estaba sentada al otro lado de la mesa y me miraba. Una sonrisa nostálgica se le delineaban en los labios.
- "Era yo quien leía el menú cuando eras pequeño", me dijo.
-"Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolver el favor",  respondí.
Durante la cena tuvimos una agradable conversación; nada extraordinario, solo ponernos al día con la vida del otro. Hablamos tanto que nos perdimos el cine.
- "Saldré contigo otra vez, pero sólo si me dejas invitar", dijo mi madre cuando la llevé a casa? Asentí.
- "¿Cómo estuvo tu cita?", quiso saber mi esposa cuando llegué aquella noche.
- "Muy agradable... mucho más de lo que imaginé?", contesté.
Días más tarde mi madre murió de un infarto masivo, todo fue tan rápido que no pude hacer nada.  Al poco tiempo recibí un sobre con copia de un cheque del restaurante a  donde habíamos cenado mi madre y yo y una nota que decía: "La cena la  pagué por anticipado, estaba casi segura, de que no podría estar allí, pero igual pagué 2 platos; uno para ti y el otro para tu esposa, jamás podrás entender lo que aquella noche significó para mí? Te amo".
En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo: "TE AMO" y  de darles a nuestros seres queridos el espacio que se merecen; nada en la vida será más importante que Dios y tu familia... dales tiempo, porque ellos no pueden esperar.
AUTOR:  VICTOR AGUINAGA

domingo, 27 de octubre de 2013

COMO PASAR LOS DIAS DIFICILES

Cómo pasar los días difíciles
(Compártela, te sentiras mejor)

No todos los días son iguales, muchas veces nos levantamos con mucho ánimo, otras veces simplemente no queremos ni levantarnos y nos da pereza empezar un nuevo día…
Tenemos demasiados problemas, nos sentimos cansados, tan agobiados de nuestra realidad que preferimos huir y hacer como que no pasa nada, y que todo está bien en nuestras vidas.
No todos los días son iguales.
Aceptar que no todos los tiempos son iguales será lo que nos dará fuerzas para comenzar un nuevo día.
Aun cuando nuestro mundo se vea roto o destrozado, siempre debemos mantener la fe en que Dios nunca nos dará más carga de la que podamos soportar. Si pedimos con fe y amor para que nuestros problemas se solucionen, Dios nos oirá, y siempre habrá una solución que nos muestre.
Por muy difícil que sea tu situación, en Dios podrás encontrar solución. Podrás comprobar que cuando Dios te cierra una puerta siempre te abre una ventana.
Para todo aquello que nos duele en la vida, como la pérdida de un ser amado que ha partido para nunca volver, o cuando te destrozan el corazón y la vida parece que te la hacen de a cuadritos, aún en esas situaciones tan difíciles debes tener fe y esperanza que un día será mejor que el que estás viviendo.
El tiempo es el mejor remedio para nuestras enfermedades, tanto del corazón como las del cuerpo. Recuerda que cuando más pesada es la carga, mayor será tu recompensa en la vida.
Suavicemos nuestras asperezas con aquellos que estamos enfadados, perdonemos a aquellos que tanto daño nos causan, y no esperemos nada de nadie, así nunca te llevarás sorpresas por creer que todas las personas son como tú.
Sigue tu vida en forma correcta, sé una buena persona con tus semejantes.
Aun en la desesperación y la tristeza más grande que pueda haber en tu vida nos queda el consuelo que Dios es nuestro mejor amigo y jamás nos falla. Puede tardar pero siempre estará con nosotros.
Y como dice una gran película cinematográfica, “Lo que el viento se llevó“, llénate de seguridad y firmeza, deja de lado el dolor, la desesperación, el cansancio, y todo aquello que no te deja avanzar, y di con fe y determinación: “Mañana, mañana será otro día”.

A PARTIR DE HOY Y NO DE MAÑANA

A partir de hoy y no de mañana, aceptaré la vida tal como se me presenta. Correré y pensaré un poco menos. Trataré de no crearme falsas ilusiones, las que me llevaron a un estado de melancolía.
Trataré de amar más a los que me aman, y un poco menos a los que no me aman. Comprenderé las razones de la vida, analizando cada hecho que se me presenta.
Trataré de caminar lentamente, antes de correr alocadamente... llenaré mi corazón (vacío y con llantos)... con flores de primavera y sol de verano. No dejaré que el miedo me invada, lucharé cuando mis fuerzas decaigan.
Volveré a caminar sola... volveré a pensar sola.
A partir de mañana, y no de hoy...
Gritaré injusticias, pediré amor, sufriré por vacíos, colocaré odio en mi corazón...
FALTA MUCHO TIEMPO PARA MAÑANA.
A partir de hoy, y no de mañana...
Me vestiré de mil colores, miraré las estrellas y diré con firmeza: "¡ADELANTE! ¡La vida es dura, pero ES BELLA!"

JUEGO DEL GATO Y EL RATÓN


RESCATANDO JUEGOS TRADICIONALES LAS OLLITAS


JUEGO DE LAS OLLITAS


miércoles, 23 de octubre de 2013

LA PIEDRA DEL CAMINO
En un momento de nuestras vidas, nos encontramos con piedras en nuestro camino, esas piedras son obstáculos que tenemos que vencer y por consiguiente no llegamos a nuestras metas ni cumplimos propósitos. Las personas reaccionamos de manera diferente ante esas piedras, por ejemplo. Algunas personas solo vemos las piedras y seguimos de paso por nuestra vida sin preocuparnos por ellas nunca.
Otras, damos vueltas alrededor de una piedra, sea grande o pequeña pero no queremos salir de ella.
Otros individuos solemos ponernos la piedra en la cabeza y no recapacitamos que es bien fácil quitárnosla de encima.
Habemos semejantes que cuando vemos la piedra, solo la hacemos a un lado con el pie y no nos detenemos a pensar que puede lastimarnos un dedo.
También hay seres que a pesar de que la piedra esta alejada de sus vidas, corren a traerla, es decir la hacen propia.
Existen personas que no se molestan en nada, al contrario tienden a sentarse sobre la piedra, mientras que otras brincan encima de ella; incluso algunas gentes llenan de piedritas sus bolsas y hacen que el peso de las piedras no les permitan caminar.
Si acaso tu llegaras a encontrarte con una piedra trata de trabajar en ella, conviértela en una joya, aprende la lección y cuando lo hayas logrado sigue tu camino porque en la vida te encontraras otras piedras que tendrás que esculpir hasta hacer de ellas una verdadera obra de arte.

ALGO DE PABLO NERUDA

Muere lentamente quien no voltea cuando está infeliz en el trabajo,   quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sue...